martes, 6 de octubre de 2015

SEXUALIDAD





EDUCACIÓN SEXUAL


Sexo e independencia forman un vínculo indisoluble. El sexo es la fuerza biológica que impulsa a un adolescente a buscar su pareja, el tabú del incesto asegura que esa pareja proviene de fuera de su propio círculo familiar. El tabú del incesto, presente en casi todas las culturas, tiene varios significados. Primero, anula una peligrosa causa de discordia familiar, al excluir la posible rivalidad sexual. Segundo, une diferentes familias, estimulando la cohesión social. Tercero, espolea la independencia del joven al forzarle a buscar experiencias sexuales fuera del círculo familiar. Los adolescentes que, por una u otra razón. se quedan en casa pueden seguir siendo dependientes e inmaduros. Como trasfondo de estas consideraciones psicológicas y sociales, está la posibilidad biológica de que las uniones incestuosas concentren en la familia defectos genéticos y produzcan graves anormalidades mentales o físicas.
Las experiencias sexuales de los jóvenes, que a menudo provocan angustia en los padres, son en realidad una necesidad biológica. son una fase en el desarrollo de la independencia del adolescente, pero también un modo de hacer descubrimientos en el mismo campo sexual.
Durante la adolescencia, chicos y chicas puede que realicen practicas masturbatorias, solitarias o mutuas, pudiendo ser, en este caso, con compañeros de su sexo o del contrario. Son corrientes las experiencias homosexuales esporádicas, que no se deben interpretar como una orientación permanente del joven en una dirección homosexual. En la mayoría de casos no se debe temer que tales contactos tengan ningún efecto duradero. Los especialistas creen que aquellos que se convierten en homosexuales permanentes lo hacen así en parte por una predisposición genética y en parte por influencias emocionales durante la primera infancia.

   
Sexualidad: vivirla en plenitud es tu derecho

Entender la sexualidad permite la construcción de relaciones (de pareja y con las demás personas) solidarias, placenteras y afectuosas, que se expresen en condiciones de respeto e igualdad de género, libres de discriminación, violencia y enfermedades. Esta sala muestra algunos de los elementos que componen la sexualidad humana en un marco de derechos y responsabilidades. Todos los temas tienen un tratamiento de perspectiva de género, derechos sexuales y reproductivos y las dimensiones biológica, sicológica y sociocultural de la sexualidad.

Ideas centrales: anticonceptivos, derechos sexuales, diversidad sexual, embarazo, género, ITS y VIH/SIDA, placer, prevención, pubertad, sexo protegido, sexualidad, no violencia.

Yo
La sexualidad está presente desde que nacemos en muchos aspectos de nuestra vida: en las identidades y los papeles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se hace evidente que la sexualidad se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales.
Algunos temas que se abordan en esta sección son el amor y el erotismo en las artes, órganos genitales y caracteres sexuales secundarios, fecundación, embarazo y desarrollo fetal, y el manejo de las emociones.

Yo me cuido
El cuidado de nuestra persona es una consecuencia de la autoestima; es decir, es producto de valorarse, quererse, tenerse confianza y respetarse. La baja autoestima abre la posibilidad de ser víctima de un abuso o de violencia, de descuidar las prácticas preventivas, de embarazarse o embarazar a alguien sin querer. Por esto es muy importante esforzarse por superar las desilusiones, reconocer las cualidades y asumir los defectos.
En esta sección se abordan temas como el acoso, hostigamiento y abuso sexual, prevención de ITS y de VIH/SIDA, prevención del embarazo en la adolescencia y métodos anticonceptivos y su uso correcto.

Yo, tú, las otras personas
La comunicación con las demás personas es fundamental para la vida en sociedad. Actuar conforme a las reglas de convivencia y saber que todas las personas merecen el mismo respeto que tú contribuye a fortalecer la seguridad, la confianza y la autoestima, a favorecer la identidad y compartir sentimientos, problemas y planes de vida. Las experiencias desagradables pueden ser oportunidades para elegir a las personas que te conviene tener cerca y descubrir que hay personas a quienes es mejor mantener lejos.
Se abordan temas como la comunicación con las demás personas, amistad saludable, bullying, relaciones de pareja, prevención de la violencia, diversidad sexual y derechos sexuales.


ADOLESCENCIA



ADOLESCENCIA NORMAL


Ana Freud dice que es difícil señalar el límite entre lo normal y lo patológico en la adolescencia, y considera en realidad a toda la conmoción de este periodo de la vida como normal, señalando además que sería anormal la presencia de un equilibrio estable durante el proceso adolescente. Sobre esta base, y teniendo en cuenta el criterio evolutivo de la psicología, es que podemos aceptar que la adolescencia más que una etapa estabilizada es un proceso y desarrollo. Debe por lo tanto comprenderse para ubicar sus desviaciones en el contexto de la realidad humana que nos rodea. El adolescente atraviesa por desequilibrios e inestabilidad extremas. Lo que configura una identidad semipatológica, que he denominado “síndrome normal de la adolescencia”, que es perturbado y perturbador para el mundo adulto, pero necesario, absolutamente necesario, para el adolescente, que en este proceso va a establecer su identidad, que es un objetivo fundamental de este momento vital. Para ello, el adolescente no solo debe enfrentar el mundo de los adultos para lo cual no está del todo preparado, sino que además debe desprenderse de su mundo infantil en el cual y con el cual, en evolución normal, vivía cómoda y placenteramente, en relación de dependencia, con las necesidades básicas satisfechas y roles claramente establecidos. Siguiendo las ideas de Aberastury podemos decir que el adolescente realiza tres duelos fundamentales: Imagen tomada de http://sanamente.com/los-cambios-enla-adolescencia. 
a) el duelo por el cuerpo infantil perdido, base biológica de la adolescencia, que se impone al individuo que no pocas veces tiene que sentir sus cambios como algo externo frente a lo cual se encuentra como espectador impotente de lo que ocurre en su propio organismo. 
b) el duelo por el rol y la identidad infantiles, que lo obliga a una renuncia de la dependencia y a la aceptación de responsabilidades que muchas veces desconoce. 
c) el duelo por los padres de la infancia a los que persistentemente trata de retener en su personalidad buscando el refugio y la protección que ellos significan, situación que se ve complicada por la propia actitud de los padres, que también tienen que aceptar su envejecimiento y el hecho de que sus hijos ya no son niños, y sí son adultos o están en vías de serlo. 
Resultado de imagen para duelos en la adolescencia
Estos duelos verdaderas pérdidas de personalidad van acompañadas por todo el complejo psicodinámico del duelo normal y en ocasiones, transitoria y fugazmente, adquieren la característica de del duelo patológico. Esta situación del adolescente frente a su realización evolutiva, basada en las relaciones interpersonales de su infancia, a la que deberá de abandonar, lo lleva a la inestabilidad que lo define, constituyendo una especie de identidad nosológica, cuyas características esenciales –según he señalado- del “síndrome de la adolescencia normal”. Este síndrome, producto de la situación evolutiva, surge, por supuesto, de la interacción del individuo con el medio. El mundo de los adultos, como los padres, no acepta las fluctuaciones imprevistas del adolescente sin conmoverse, ya que reedita en los adultos ansiedades básicas que habían logrado controlarse hasta cierto punto. Sabemos muy bien –y sirve esto de ejemplo llamativo- la angustia que suelen manifestar los padres frente a los primeros atisbos de conducta genital de sus hijos adolescentes. 

PUBERTAD


PUBERTAD

Para hablar de la alimentación y nutrición de los jóvenes es necesario empezar por diferenciar la adolescencia de la pubertad. La pubertad es un proceso fisiológico que se inicia con el llamado segundo brote de crecimiento y corresponde al periodo de máxima diferenciación sexual. En este periodo se producen cambios en los órganos reproductivos, aparecen las características sexuales secundarias y se modifican el tamaño y la composición corporales (las proporciones de músculo, grasa y esqueleto cambian). En términos generales, se considera que la pubertad termina cuando el individuo deja de crecer y está apto para la reproducción. Por su parte, la adolescencia es un proceso psicosocial propio del ser humano, que comprende todos aquellos cambios que constituyen la transición de niño a adulto, y que se acompaña de una serie de ajustes que finalmente le permiten aceptar los cambios corporales, buscar un nuevo concepto de identidad y realizar un plan de vida.





Tips para una buena alimentación

Consume alimentos de los tres grupos en el desayuno, la comida y la cena:
  • Muchas verduras (zanahorias, calabazas, ejotes, etc.) o frutas (naranjas, sandía, guayaba, manzana, melón, etc.). Prefiere las de temporada, que son más baratas y de mejor calidad.
  • Suficientes cereales (pan, tortilla, galleta, tamales, sopa de pasta, etc.). Recuerda que los cereales son alimentos de alta densidad energética (aportan mucha energía por cada gramo de peso), por lo que no debes abusar en su consumo.
  • Leguminosas (frijol, habas, garbanzo, etc.) y alimentos de origen animal (pescado, huevo, carne, pollo, leche, queso, yogurt, etc.), que tienen proteína de buena calidad y hierro que se absorbe fácilmente, pero es recomendable limitar su consumo por su elevado contenido de colesterol.
  • Come la mayor variedad posible de alimentos. Nuestros ancestros comían más de 250 especies de plantas y 120 especies de animales. Hoy en día el maíz, el trigo, el arroz, las papas, algunas leguminosas y pocas verduras y frutas constituyen el 90% de los alimentos de origen vegetal que consumimos.
  • No omitas ningún tiempo de comida para evitar comer en demasía cuando te sientes en la mesa.
  • Come de acuerdo con tus necesidades y condiciones, ni de más, ni de menos. No esperes a estar totalmente satisfecho porque la señal de la saciedad tarda entre 20 y 30 minutos en llegar al cerebro y cuando esto sucede probablemente ya comiste más de lo necesario.
  • Consume lo menos posible de grasas, aceites, azúcar y sal. Si observas El plato del bien comer, verás
    que no incluye estos alimentos ya que están presentes de manera natural en otros alimentos y no es necesario agregarlos a nuestra dieta.
  • Cocina con poca sal, endulza con escasa azúcar; no las pongas en la mesa, y modera el consumo de productos que los contengan en exceso.
  • Trata de comer con tu familia en un ambiente agradable, tranquilo y evita comer frente al televisor o mientras haces otra cosa.